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ES TIEMPO DE VENDIMIA

Por fin llefile7471252954653gó septiembre y con él un nuevo cambio de estación, que conlleva nuevas actividades en el campo, concretamente en los viñedos.

El verano además de ser la época vacacional por excelencia, también representa un período de transición desde el fin de las actividades propias de la viticultura (tratamientos fitosanitarios, aclareo, manejo del suelo…), y el comienzo de la vendimia; un año de cuidados esmerados, que incluso con la ayuda de rosales plantados en la propia viña, hemos evitado que plagas y enfermedades nos estropearan la cosecha. Si, si, habéis leído bien, rosales. Es una técnica muy utilizada para prevenir enfermedades en los viñedos. Su funcionamiento es simple, el rosal suele ser atacado en primer lugar por los hongos, antes de que penetre en la viña, por tanto si tenemos controlados los rosales, podremos prevenir un posible ataque.

Durante el periodo estival las viñas lucen en su máximo esplendor, llenas de diversos colores: granate, verde, amarillo… Pero aunque veamos ya racimos aparentemente maduros, debemos esperar al punto óptimo, para obtener un vino de la mejor calidad. Anticipar la vendimia puede suponer un grave error, y puede verse afectada la producción de vino de todo un año.

Debemos esperar al final del denominado envero, proceso en el cual, la uva pasa de verde, al color propio de cada variedad, ya que empiezan a acumular los tan famosos polifenoles. Este proceso dura 15 días aproximadamente, posteriormente debemos esperar dos meses y podremos iniciar la vendimia.

Pero ¿Cuál es la respuesta a la eterna pregunta? ¿Cuándo empezar la vendimia? La respuesta no es sencilla, básicamente porque depende mucho del tipo de vino que queremos conseguir y qué características organolépticas queremos que tenga. Lo importante es encontrar el punto óptimo de madurez de la viña en general.

Una vez iniciada, no hay vuelta atrás.

De forma teórica, para determinar la fecha de vendimia, no solo deberíamos fijarnos en el criterio de maduración, existen una serie de factores externos que hacen variar la fecha de vendimia.

  1. Factor climatológico. Las lluvias pueden impedir la realización de la vendimia.
  2. Disponibilidad de mano de obra
  3. Factor psicológico. Se genera cierta ansiedad cuando las bodegas más cercanas inician la vendimia. Cada viña es diferente, no se debe “caer en la tentación” de iniciar la vendimia cuando se sabe que aún no alcanzó el punto óptimo de maduración.

Generalmente la experiencia de años anteriores es la que marca el inicio de la actividad, pero es necesario establecer una serie de parámetros según sea el destino de la uva. Tenemos:

  • Índices externos: se basan en el análisis organoléptico de la uva.
  • Índices físicos de maduración: color del grano, peso del acio, firmeza del hollejo, posible rendimiento…
  • Índices químicos de maduración: concentración de azúcar, acidez total…

Todos los factores son sumamente importantes para determinar el inicio de la vendimia; pero poco importa acertar con la fecha si posteriormente el manipulado de la uva hasta la bodega no se realiza correctamente.

Los racimos deben llegar lo más intactos posible a la bodega. Si llegasen a romperse, provocaría una pérdida de mosto, se puede favorecer el inicio de una fermentación alcohólica indeseable y oxidaciones de dichos mostos, haciendo que adquieran un color más pardo.

¿Cómo podemos evitar estas situaciones?

  • Evitar el traspaso entre recipientes del racimo
  • Usar cajas perforadas con una capacidad máxima de 25Kg, para evitar aplastamiento y acumulación de mosto en el fondo.
  • Las cajas deben ser preferiblemente de plástico, o también de madera, caucho etc. evitar la presencia de cobre y hierro, ya que puede provocar alteraciones en el mosto.
  • Evitar introducir tierra, hojas, insectos u otro tipo de impurezas para evitar que se reduzca la calidad de la uva.
  • Intentar que el periodo de tiempo que transcurre desde que se corta el racimo, hasta que llega a la bodega, sea el más corto posible.

En definitiva, tenemos que cuidar la cosecha con el mayor mimo posible, para obtener un vino de calidad.

Una vez tenemos la uva en bodega, empezaremos todo el proceso de vinificación, pero eso será tema de próximas entradas.

Feliz vendimia a todos.

LAS PLANTAS TAMBIÉN CURAN OTRAS PLANTAS

Escarabajo de la patata

Escarabajo de la patata. Licencia Creative Commons reconocimiento genérico 2.0.

¿Cuántas veces habéis llegado a vuestro huerto, y os habéis encontrado las plantas mustias, con moho o como si estuvieran comidas?. Seguro que más de una vez.

¿Solución? Normalmente la más fácil es acercarse hasta la tienda de jardinería que esté más cerca de casa, intentar explicar que es lo que tienen nuestros cultivos al dependiente de la misma, y que éste nos dé un producto fitosanitario para erradicar la plaga o enfermedad. Puede ser que nos ofrezcan un producto ecológico, pero esta opción supone un sobrecoste generalmente.

Si de lo que disponemos es de un huerto más o menos pequeño, la solución más barata es realizar nuestros propios métodos preventivos y curativos.

Lo primero y más complicado, en un primer momento, es saber a qué nos estamos enfrentando, es decir, que tipo de plaga o enfermedad es. Parece complicado, pero con unos conocimientos básicos (existen varios cursos en internet, que por un módico precio, nos pueden ayudar a tener un huerto sano y productivo, nosotros también contamos con uno), sobre las tres o cuatro plagas y enfermedades más comunes, podemos soluciones la mayor parte de los problemas que nos encontraremos habitualmente.

Un ejemplo de lo que nos podemos encontrar es:

  • Botritis: se trata de una enfermedad producida por un hongo, que produce podredumbre gris en las hojas y frutos; mueren los tejidos y aparecen manchas de color pardo rojizas. Afecta generalmente a las fresas, lechugas, pepinos, etc.

    Botrytis cinerea en fresa

    Botrytis cinerea. Licencia Creative Commons Atribución-Compartir igual 3.0 vía Wikimedia Commons

  • Roya: enfermedad fúngica que se manifiesta con manchas puntos de color rojizo en las hojas. Afecta sobre todo a las judías, guisantes o al apio.

    Roya sobre grosella

    Roya «Cronartium ribicola» sobre grosella. Licencia Public domain vía Wikimedia Commons

  • Hormigas: afectan a las raíces, a los tallos y favorecen la proliferación de los pulgones (otra plaga muy común en los cultivos hortícolas).

    Hormiga negra común

    Hormiga negra común “Lasius Niger”, Jens Buurgaard Nielsen. Licencia Creative Commons Atribución-Compartir igual 2.5 vía Wikimedia Commons

  • Mosca blanca: son pequeños insectos de color blanco, que forman colonias en el envés de las hojas, que forman manchas por succión. Atacan generalmente a los tomates, pepinos, la col,…

    Mosca blanca

    Mosca Blanca. Licencia Creative Commons Atribución-Compartir igual 3.0 vía Wikimedia Commons

  • Mildiu: enfermedad fúngica que produce una cubierta blanquecina en las hojas provocando el secado de forma precoz. Afecta sobre todo a los pepinos, uvas e incluso a las plantas ornamentales.

    Mildiu sobre hojas de calabaza

    Mildiu sobre hojas de calabaza. Jeff Kubina. Licencia Creative Commons Atribución-Compartir igual 3.0 vía Wikimedia Commons

Esto es solo un ejemplo de lo que podemos encontrarnos más comúnmente. ¿Cómo prevenirlo o solucionarlo? Pues muy simple: con el poder curativo de las plantas. Sí, las plantas también pueden curar otras plantas. ¿Cómo lo hacemos? Pues mediante infusiones, decocciones, maceraciones, etc. Una muy conocida es el fermentado de ortiga. Se trata de uno de los más conocidos. Según el tiempo de fermentación puede actuar como fitosanitario o bien como estimulador natural del crecimiento. Simplemente se necesitan 100 gr de planta fresca por cada litro de agua. Nos ayudará a combatir a pulgones, mosca blanca, ácaros, gusano gris,…

Al margen de este preparado tenemos otros muchos:

  • Purín de helechos: contra la roya (diluido), pulgón lanígero (sin diluir),…
  • Purín de cebolla: mosca de la zanahoria.
  • Vinagre de sidra: mildiu royas,..
  • Bicarbonato: antracnosis, alternaria, manchas foliares, mildiu,…

Otra de los principios que debemos tener en cuenta la asociación de plantas, ya que son muchas las que presentan propiedades repelentes. Algún ejemplo de ello es:

  • Ajo: Repele pulgones, previene el ataque de hongos y actúa como bactericida y fungicida
  • Albahaca: Repele moscas
  • Caléndula: Repelente contra moscas blancas; también actúa contra nematodos.
  • Hierbabuena: Repelente contra piojos y pulgones.
  • Manzanilla: Actúa contra hongos.
  • Salvia: Repele a la mosca blanca, a las babosas ya la mariposa blanca de las coles. Sembrar al borde de los cultivos.

Como podéis ver son muchas las soluciones. Con un poco de interés y aprendizaje podemos llegar a mantener un huerto de forma económica, y lo que es más importante, a tener un huerto saludable.